GQ SPAIN: EL GENIO HA GRITADO « ¡BASTA! »
El genio ha gritado « ¡basta! ».
Se ha cansado de de retratar a modelos y famosos, y ahora busca recuperar su faceta más artística con dos nuevos trabajos revolucionarios.
El enfant terrible de la fotografía contemporánea, David LaChapelle, selecciona para GQ España las imágenes más representativas de su carrera y nos cuenta en exclusiva las claves de su nueva etapa. Los momentos de mayor creatividad de cualquier artista suelen llegar cuando éste atraviesa una crisis. Lo que sólo el tiempo puede determinar es si de ese tránsito saldrán nuevas obras maestras que pasarán a la historia o, simplemente, locuras que no soportarán el examen del Prozac. Tan convulso y romántico proceso está atravesando el que, hasta ahora, ha sido el fotógrafo más amado por las celebritas, las firmas de moda, las revistas… y el público.
David LaChapelle (Fairfield, Connecticut, 1969) se ha plantado, y, de momento no hay visos de que vaya a echarse atrás. Para experimentar en primera persona esta nueva etapa, nada mejor que pasarse por el Palazzo Reale de Milán ente el 24 de septiembre y el 25 de noviembre, y admirar la retrospectiva que ha preparado el fotógrafo estadunidense para que el público alcance a entender el porqué de su decisión. "Al recopilar mi trabajo para una exposición fue cuando caí en la cuenta de que mis imágenes no habían sido lo suficientemente claras, entonces decidí reconducir mi obra" nos cuenta. Ya sabemos el primer motivo de su crisis, la incomprensión. "Es un buen momento y u buen lugar para plantear esta separación entre mi trabajo anterior y lo que estoy haciendo ahora. Por un lado, me encuentro ante un nuevo comienzo, una nueva manera de expresarme y de crear, que me permite y me permitirá en el futuro dedicar más tiempo a mis fotografías sin tener la urgencia de producir mucho, soy yo el que pone los limites y las premisas.".
Segundo motivo: LaChapelle se ha hartado de trabajar por encargo.
¿Pero no fue la fotografía comercial lo que le lanzó a la fama? "Mi trabajo no ha sido lo bastante reconocido porque la gente perdía la perspectiva al acercarse a él a través de las revistas, las estrellas del pop y todo eso. Me atraía el mundo de los famosos, pero no me permitía contar historias. El público mira las cosas muy rápido y no piensa en el doble significado que puede contener una imagen. Ahora tienes que ser muy claro y contar una historia en cinco segundos y como si fuese para un niño de cinco años".
Tercer motivo: no se siente valorado.
¿Se arrepiente, entonces, de su trabajo anterior? "Arrepentirse es una tortura que forma parte de todo este proceso Haber trabajado con celebrities me ha hecho llegar a una gran audiencia, pero me ha apartado de mi viaje personal como artista. Quiero volver a trabajar para la gente, no para las revistas. Creo que el arte debe tener un significado para el mundo y no ser un simple reflejo de la sociedad. En cierto modo, tiene que generar un diálogo, obligarte a que te hagas preguntas y a que tu proprio camino. En ocasiones los artistas planteamos estas cuestiones a través de obras que la gente no entiende, pero para eso están los comisarios y los intelectuales". Entonces va a dejar la foto comercial… "Algo seguiré haciendo, pero estoy totalmente centrado en entrar en los circuiros de galerías, aunque tenga que financiarlo yo mismo. Era la aspiración a ello." LaChapelle se enganchó a la fotografía siendo un niño. A los 15 años se escapó de casa y consiguió ponerse a trabajar en el mítico Studio 54, donde limpiada las mesas de, entre otros, Andy Warhol.
Tras su paso por la exclusiva Escuela de Bellas Artes de Carolina del Norte, volvió a buscar al icono pop, quien la abrió las puertas de la revista Interview.
¿Fue entonces Warhol quien la alejó de su intención de ser artista? Nada más lejos de la realidad, si acaso es ahora un apoyo – desde el más allá-para su nueva etapa : "Andy no dejó que el mundo le definiera y hablaba a través de su trabajo. Haciendo siempre lo que quiso, consiguió ser un artista comercial y puro a la vez." Ahora es LaChapelle quien habla a través de su proprio trabajo. En las series Awakened y The Deluge representa a personajes que, como él en este momento, han sido iluminados y vuelven a nacer. Estas escenas, de una gran espectacularidad, están bañadas de un catastrofismo que parece indicar que nuestra única salvación pasa por deshacernos de lo material y abrazar lo espiritual. "La vida está llena de tragedias y lo importante es seguir la luz que te hace ser mejor persona. No creo que será necesario destruir el mundo, ya que vivimos un momento muy especial en el que, aunque predomine la cultura del consumismo, una idea puede provocarte un cambio vital que te haga empezar de cero". ¿Crees en Dios, David? "Siempre me ha interesado la metafísica y creo que tiene que haber algo más en la vida".
Así sea, señor LaChapelle.